Con acento hispano

Alfredo Pérez Rubalcaba es ya oficialmente el candidato del Partido Socialista a las elecciones generales 2012 – si no se produce adelanto electoral claro -. Una nominación que ha coincidido con su salida del gobierno, abandonando todo un compendio de poder en el Ejecutivo, la vicepresidencia primera, la portavocía y el ministerio del Interior. Deja así al Gobierno, sin pulso político, sin voz y sin orden ni concierto. Todo para poder lanzar su propuesta para ser el inquilino del palacio del que ahora se despide. Es el candidato del PSOE, partido que no dirige – Zapatero sigue siendo secretario general – y ya no comparte las decisiones del gobierno socialista. La bicefalia consagrada nos ofrece la labor de un gobierno que agota sus días tratando de sobrevivir a la crisis económica y los constantes embates a la prima de riesgo de la deuda española. Tras el tremendo varapalo sufrido por los socialistas en las pasadas elecciones autonómicas y municipales del mes de mayo y con todas las encuestas marcando una holgada diferencia favorable al Partido Popular de 10 puntos, a Rubalcaba se le encomienda la misión imposible de darle vuelta a los sondeos y rubricar una nueva victoria del PSOE.

De los valores que como candidato atesora Rubalcaba nadie puede dudar. Político de amplia experiencia – lleva más de 30 años ocupando cargos públicos – lo ha sido todo en la Administración del Estado. Todo, menos número uno. Nunca se ha enfrentado a las urnas ni al liderazgo, siempre ha sido el perfecto número dos, el maniobrero de otro, el mejor negociador para unos, el hacedor de todos los complots para otros. Pero la realidad es que ahora ha sido nominado sin elecciones primarias en su partido, sin alternativas posibles, como única opción de salvación in extremis. Un aval que se le ha concedido sin confrontación de ideas, ni de personas, con una aclamación que ha sonado más bien a salvar los muebles ante la previsible debacle electoral, vistos los recientes resultados. Su discurso se ha realizado sin que medie la verdadera participación del PSOE, apostando por la “fómula Rubalcaba”, en una suerte de ungüento amarillo o bálsamo de fierabrás, abandonando las siglas para centrar su jugada, rojo impar y pasa, a una persona, con la R de Rubalcaba. Una reedición del modelo ZP pero con siglas nuevas.

null

Pero como toda persona que aspira a ganarse la confianza del electorado, Rubalcaba tiene derecho a que se analicen con seriedad sus propuestas. Un proyecto que ha empezado a desgranar en sus líneas maestras. Y lo primero que se puede destacar es su deseo de dar un giro a la izquierda al programa socialista. Recuperar el voto perdido y ocupar el espacio izquierdista español parece centrar el objetivo electoral táctico de Rubalcaba. Sabe el candidato que entre los desencantados por la gestión de Zapatero por la aplicación de recortes sociales que su gobierno ha llevado a cabo para tratar de cuadrar las cuentas públicas y el crecimiento de opciones como Izquierda Unida, UPyD o Equo-Verdes, su granero de votos se puede encontrar bajo mínimos. De ahí que sus primeras propuestas estrellas vayan dedicadas a alegrar el oído de los electores más progresistas que están ansiosos por dar su apoyo a opciones que castiguen a los que consideran culpables de la difícil situación económica que viven. La aplicación de una tasa a los bancos para lograr la creación de empleo o la recuperación del impuesto de patrimonio a las grandes fortunas – que los propios socialistas abolieron en su día – pretende atraer la atención de unos votantes que hace tiempo que miran hacia otras siglas o que han decidido quedarse en casa para ser testigos inertes de la llegada del centro derecha al poder.

El otro guiño de Rubalcaba ha sido para los “indignados”, ese colectivo desestructurado que se aglutina en torno al movimiento 15M, que abandera el cabreo de los ciudadanos con la situación y ante la falta de respuesta política a la misma. Esa exigencia que ha tomado la calle de más democracia y que clama por un nuevo modelo electoral, ha recibido una mano tendida del candidato socialista, mientras el PP hace oídos sordos a sus protestas y es partidario de emplear mano dura contra ellos. Es tan indudable la influencia del 15M en el discurso de Rubalcaba, que si formara parte de los que le adscriben todas las maldades urdidas en el Ejecutivo pensaría que los indignados le han puesto en bandeja la precampaña perfecta recibiendo a cambio una mirada laxa por parte los policías a las órdenes del Rasputín de La Moncloa. Pero de discurrir así habría perdido el equilibrio en el análisis y la neutralidad en la crítica que obliga a quien como yo pretende basar su opinión en la independencia. Dejo afirmaciones de tal naturaleza para la corte de hooligans que habita en nuestra selva periodística.

La realidad es que Rubalcaba propone o pretende proponer, porque ha pospuesto una propuesta concreta para la Conferencia Política que el PSOE debe celebrar a finales de septiembre, una reforma de la ley electoral que se parezca al modelo alemán, un sistema electoral eminentemente proporcional. Si bien se describe en ocasiones como una combinación de los sistemas proporcional y mayoritario, la fuerza parlamentaria de un partido se determina sobre todo según los votos obtenidos con sus listas cerradas. Más exactamente se lo denomina también sistema proporcional personalizado. Las papeletas están divididas en dos campos, para que puedan emitirse dos votos independientes. En la casilla de la derecha se elige entre los partidos políticos que se presentan en el Estado federado donde se emite el voto. Los partidos presentan una lista cerrada en cada uno de los 16 länder. Estos “segundos votos” –los obtenidos por los partidos con sus listas cerradas- determinarán proporcionalmente la presencia parlamentaria de cada partido. Son los llamados “mandatos totales”.

El principal problema al que se enfrenta Rubalcaba es demostrar que es capaz de hacer ahora lo que no ha sido capaz de hacer en los últimos 7 años. Un problema de credibilidad de alguien que ha estado todos estos años ejerciendo altísimas responsabilidades de gobierno y no ha tomado ninguna de las medidas de izquierda que ahora pregona. Esa reinvención o reconversión ideológica es su gran apuesta como también puede ser su gran handicap. Rubalcaba no ha hecho ni una referencia a la tremenda derrota electoral de mayo, ni apenas ha hablado de la acción de su gobierno presidido por Zapatero. Todo es nueva etapa y nuevo discurso, todo menos el candidato que evidentemente no tiene nada de novedoso. Tal vez por ello cabe pensar en un adelanto electoral, ya que si el gobierno Zapatero sigue gobernando hasta marzo, esa débil credibilidad de su discurso original estará aún más en riesgo. Si el presidente no convoca elecciones a la vuelta del verano o no lleva a cabo las propuestas de Rubalcaba la contradicción entre la acción de gobierno y las promesas del candidato acabarán devorando el efecto R. Enfrente Rubalcaba tiene un PP que reivindica el “espíritu del 22 de mayo”, que arrasó en las elecciones y borró prácticamente todo el poder autonómico y municipal del PSOE en el Estado. Y un candidato, Mariano Rajoy, que ha convertido en arte su capacidad de no definir sus propuestas políticas, que navega en la indefinición para evitar que propuestas impopulares puedan restarle apoyos electorales. Una batalla dispar entre un Rubalcaba que está obligado a asumir grandes riesgos y sobreactuar para ser escuchado y un Rajoy low profile dejando pasar los días y las horas que le faltan para llegar a La Moncloa. R contra R o erre que erre, la suerte está echada.

null

Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on Google+0Share on LinkedIn0
Author :
Print

Comments

  1. La #worldrevolution y la “democracia real ya”. “La violencia debe decidirse en función de las circunstancias…” Piden cárcel para los “Indignados”. Intelectualidad europea apoya al 15-M. El sistema concejil: una sociedad sin ejército, sin funcionarios, sin policía, sin políticos profesionales… Arenas ganó al menos 95.492,97 euros. La financiación de la iglesia vaticana. SGAE: Ramoncín firmó sanción al socio que alertó… El euro es la fuente del desastre y hará que una Europa se levante contra otra, salgamos del infierno que nos impone. La especulación trunca el plan para abaratar el petróleo. Batidas en Medellín. Chile: amenazas a la portavoz de los estudiantes. Honduras: sacerdote obligado a exiliarse. USA: más de 43 millones de personas tienen hambre. Ver:

    http://aims.selfip.org/spanish_revolution.htm

Comments are closed.